Reseña: Ryusoulger 31



¡Arriba, en el cielo! ¡Es un ave! ¡Es un avión! ¡No, es Pterardon! ¡Extraño dinosaurio metálico de la prehistoria que liberó sus poderes tras romper su sello! ¡Pterardon, el que puede congelar media ciudad! ¡El que quiebra los carámbanos! ¡El que se transforma en Piitan, tímido pingüino con forma de huevo, que lucha constantemente por parecer que está muy seguro de sí mismo!

Desde la semana pasada ya sabía cómo iba a ir la trama principal del Ryusoulger 31. Lo que no me esperaba era la pequeña referencia a Las aventuras de Superman, el serial del siglo pasado. Y es que el pequeño Piitan es como un nuevo Hombre de Acero (de aquella manera).

El Ryusoulger 31 tiene dos tramas principales. Empezaré por la mercantil y terminaré por la que tiene mensaje de verdad.


TRAMA MERCANTIL: Compra nuestro huevo transformer.

Un nuevo Minusaurio flota muy alto en el cielo: el Minusaurio Hada. Los Ryusoulgers necesitan liberar de su sello al Kishiryu de los Cielos. Entre escenas relevantes, harán todo tipo de intentos, con más humillación para el pobre Piitan en cada vez. Finalmente, se confirma la teoría de que Tyramigo, Ankyrose y Triken pudieron liberarse de sus sellos porque el Minusaurio perfecto del capítulo 1 estaba amenazando su vida. Piitan recupera su forma original de Pterardon (pteranodón + blizzard) y se combina consigo mismo para darnos el YokuryuOh. Los pteranodontes no pertenecían a la familia de los dinosaurios, pero han estado en todas las historias de dinosaurios como El mundo perdidoKing Kong, así que no podía faltar aquí. Ya sabemos que Ryusoul Red tiene confianza en todos.


Ahora, lo serio.


TRAMA DELUXE: Sé consciente de tu dolor.

Al final del episodio pasado, la influencia de Gaisorg, la armadura maldita, hacía que Nada atacase por la espalda a Kô. Esto le dejó con una herida que ni siquiera la Soul de Resplandor podía sanar. Pero el Minusaurio volador de esta semana provoca que toda la ciudad escuche una música que los hunde en un trance en el que bailan, se divierten y pierden todo contacto con la realidad. Es un Minusaurio con un diseño muy vistoso y original. En su comportamiento se parece más al Ángel Ramiel de Neon Genesis Evangelion que a un señor disfrazado. Además, mezclado con Tino Casal, porque buscaba hacerte bailar hasta morir.
Este Minusaurio nació de la frustración de un músico que no tenía dónde practicar con su instrumento por culpa de las prohibiciones de tocar en sitios públicos. Dicho así, parece ridículo, pero hay que pensar que Japón es un país donde el respeto a los demás se toma en serio. En el transporte público suelen mantenerse en silencio para no molestar a las personas que vuelven cansadas de trabajar, o necesitan llegar al trabajo relajadas. La desventaja de este respeto es que los músicos ya no tienen espacios públicos donde ensayar, a no ser que se lo paguen. Lo que empezó como un respeto altruista, convirtió los parques en sitios casi privados. Esto convirtió el sufrimiento de no poder tocar en el parque en un rencor del que el Minusaurio se nutrió, con intenciones de vengarse haciendo bailar a toda la humanidad.

Por supuesto, como Canalo no puede ser el que se quede con la Soul Gélida que más adelante cederá el nuevo Kishiryu, hay que justificar que el ataque psíquico musical del Minusaurio no afecte a Kô. Y francamente, no me importa si los eventos del capítulo surgieron como excusa o les salió así, sin más. El mensaje es de lo más consistente.
Atención.
La razón por la que Ryusoul Red no sucumbió a la música fue que gracias a su herida, el dolor lo mantenía consciente.
Precisamente esta semana en que se ha emitido el capítulo, es un mensaje de lo más actual. Chile, Venezuela, España, Hong Kong, Ecuador, México, Bolivia... Las protestas contra las injusticias se han multiplicado por todo el mundo. Todas esas personas podrían haberse quedado bailando y divirtiéndose para olvidar el hambre, como hicieron las víctimas del Minusaurio Hada. Sin embargo, el sufrimiento las mantuvo despiertas, y en vez de olvidarse de sus problemas, se arrancaron las vendas y se volvieron a transformar.

Este mensaje lo he visto en pocos medios. Ahora mismo sólo soy capaz de recordar el último tercio de Paranoia Agent, la serie de Satoshi Kon, donde uno de los personajes se había ocultado en fantasías nostálgicas para no aceptar su realidad. El momento en que rompe con esa ilusión, el mundo real parece más miserable, pero ahora puede volver a avanzar.

Ryusoul Red podría haber dado por perdido a su compañero Nada. Podría también haber negado el hecho de que Gaisorg está controlando sus actos. Pero elige caminar por el sendero medio, aceptar el sufrimiento de su tajazo en la espalda, y seguir teniendo fe en su amigo.
Después de años de rangers rojos pueriles o despistados, Kishiryu Sentai Ryusoulger nos ha dado a un Red verdaderamente sabio.

Como extra, un corto de la Fleischer de donde quizá se inspiró este Súper-Pterardon.

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